Lager
Roja
Negra
Amber Lager
Hoppy Lager
Sin Alcohol
La cerveza Lager es un tipo de cerveza que se fermenta a bajas temperaturas, lo que resulta en un sabor más suave y limpio. Su nombre proviene de la palabra alemana 'lagern', que significa 'almacenar', ya que tradicionalmente se almacenaba en cuevas frías durante meses para su maduración.
Características principales:





Limpiamos y enfríamos cuidadosamente el cáliz en agua fría.
Aseguramos que brille y esté a la temperatura perfecta para niestra cerveza.


Dejamos que fluya el primer estallido de espuma para que solo quede oro fresco y líquido.


Cuando inclinamos el cáliz a 45°, la cerveza gira suavemente, creando la proporción ideal de líquido y espuma.


A medida que la cerveza se asienta y se forma la espuma, retiramos las burbujas más pesadas para conservar el sabor.


Servido con la corona perfecta de espuma que descansa debajo de nuestra estrella, tu Stella Artois está lista para ser saboreada.

La principal diferencia radica en el proceso y los ingredientes. La cerveza artesanal se produce en lotes pequeños, priorizando la calidad, el sabor y experimentación con ingredientes frescos y naturales. Por otro lado, la cerveza industrial se enfoca en la producción masiva buscar un sabor estandarizado y consistente para un público más amplio, a menudo optimizando costos y procesos.
La temperatura ideal varía según el tipo de cerveza y temperatura ambiente, se busca que la cerveza tenga una temperatura más baja que el ambiente para que sea refrescante.
Lager – Sin Alcohol: 4-6°C
Roja – Negra: 8-10°C
Amber lager – Hoppy lager: 6-8°C
La principal diferencia se concentra en la fermentación, en el caso de lager se usan levaduras que trabajan a temperaturas bajas (8-12°C); mientras que amber lager tiene una fermentación a temperatura más alta (15-22°C) además de usar maltas más oscuras que dan color y sabor.
Para acompañar comidas picantes, las cervezas lager son una excelente opción. Su carbonatación y sabor limpio ayudan a "limpiar" el paladar y calmar el picante sin competir con los sabores del plato. Una cerveza con amargor muy pronunciado (como algunas IPA) podría intensificar la sensación de picor.